Cuando la noche muerde y el silencio se adueña,
te vi partir, y la tierra se volvió tumba.
Entre sombras, nuestro amor se disuelve,
y el llanto de la muerte se mezcla con la luna.
Cavé en el suelo la pena y el adiós,
tu imagen se hunde en el frío de la noche.
Eras el sueño perdido en el lodo,
y mi corazón se quiebra, la luna nos reprocha.
Eras mi deseo y mi tormento,
El cementerio guarda nuestro último beso,
y en la eternidad, el amor queda preso.
La soledad es nuestra prisión sin rejas,
y en la oscuridad, tu nombre se ahoga.
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