Demasiado bueno para ser verdad,
así empiezan los errores de mi
vida.
Pero, ¿era error o destino?
La memoria se pinta de luz,
ese brillo que aún guardo,
ese susurro que se quedó en mi
piel.
Tu nombre, como un secreto,
bajo la luna que no miente.
No, no fue un error,
fue la belleza que se atrevió a
ser
en medio de la sombra,
fue la vida que se atrevió a
brillar
donde el tiempo se detiene.
Y aunque el dolor se filtra en
los recuerdos,
hay un rincón en mi pecho
donde habita el silencio,
donde el amor no es un error,
sino una promesa
que no se atrevió a quedarse.
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