La suavidad de tus palabras
que me envolvieron en un amor tan
puro.
El mundo se hacía pequeño
en la intimidad de tus abrazos,
donde el tiempo se detenía
en la profundidad de tu mirada.
Si pudieras escuchar mi corazón,
sabrías que aún late por ti,
que en cada latido
vive la esperanza de un nuevo
comienzo,
donde nuestras sombras se
disuelvan,
y solo quede la luz de lo que
podemos ser.
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